Decir que te quiero tan solo sería rozar la punta del iceberg...

jueves, 16 de febrero de 2012

A veces pienso...

A veces pienso para qué sirvieron todos los buenos momentos vividos con aquellos viejos amigos, para qué todas esas risas, abrazos, tonterías y estupideces que nos hacían sentirnos tan bien... ¿Para qué? Hoy por hoy creo que para absolutamente nada, ya que por un error, uno solo, que cometo, se va todo a la mierda, hablando en plata, todos aquellos momentos que pasamos quedarán sólo en buenos y a la vez tristes y melancólicos recuerdos... Aún se me siguen saltando las lágrimas recordándolos y pensando en que ya jamás volverán, que ya nada podrá ser como antes porque no van a perdonar aquel estúpido error que cometí. He pedido perdón ya muchas veces, me he arrepentido a más no poder y no he obtenido nada a cambio, lo que me produce un gran desánimo y sensación de fracaso. He perdonado miles de puñaladas y errores, pero cuando yo cometo uno, no me lo perdonan. Así que ya estoy segura de que se acabó, ya no voy a llorar más, intentaré no pensar más en esas personas y olvidar, cosa que en mí es demasiado difícil... Pero ¿qué hago? si solo me queda eso. La resignación.

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