A veces pienso para qué sirvieron todos los buenos momentos vividos con aquellos viejos amigos, para qué todas esas risas, abrazos, tonterías y estupideces que nos hacían sentirnos tan bien... ¿Para qué? Hoy por hoy creo que para absolutamente nada, ya que por un error, uno solo, que cometo, se va todo a la mierda, hablando en plata, todos aquellos momentos que pasamos quedarán sólo en buenos y a la vez tristes y melancólicos recuerdos... Aún se me siguen saltando las lágrimas recordándolos y pensando en que ya jamás volverán, que ya nada podrá ser como antes porque no van a perdonar aquel estúpido error que cometí. He pedido perdón ya muchas veces, me he arrepentido a más no poder y no he obtenido nada a cambio, lo que me produce un gran desánimo y sensación de fracaso. He perdonado miles de puñaladas y errores, pero cuando yo cometo uno, no me lo perdonan. Así que ya estoy segura de que se acabó, ya no voy a llorar más, intentaré no pensar más en esas personas y olvidar, cosa que en mí es demasiado difícil... Pero ¿qué hago? si solo me queda eso. La resignación.
Decir que te quiero tan solo sería rozar la punta del iceberg...
jueves, 16 de febrero de 2012
A veces pienso...
A veces pienso para qué sirvieron todos los buenos momentos vividos con aquellos viejos amigos, para qué todas esas risas, abrazos, tonterías y estupideces que nos hacían sentirnos tan bien... ¿Para qué? Hoy por hoy creo que para absolutamente nada, ya que por un error, uno solo, que cometo, se va todo a la mierda, hablando en plata, todos aquellos momentos que pasamos quedarán sólo en buenos y a la vez tristes y melancólicos recuerdos... Aún se me siguen saltando las lágrimas recordándolos y pensando en que ya jamás volverán, que ya nada podrá ser como antes porque no van a perdonar aquel estúpido error que cometí. He pedido perdón ya muchas veces, me he arrepentido a más no poder y no he obtenido nada a cambio, lo que me produce un gran desánimo y sensación de fracaso. He perdonado miles de puñaladas y errores, pero cuando yo cometo uno, no me lo perdonan. Así que ya estoy segura de que se acabó, ya no voy a llorar más, intentaré no pensar más en esas personas y olvidar, cosa que en mí es demasiado difícil... Pero ¿qué hago? si solo me queda eso. La resignación.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario