Puede que sea un poco rara. Un día me verás llorando por los suelos, y al siguiente dando saltos de alegría en lo más alto. Por las mañanas puedo ser la más odiosa que conozcas y por las tardes la más encantadora. Mis sonrisas te pueden embobar, pero tengo miradas que matan . Habrá días que estaré 24 h contigo, abrazándote, agobiándote, haciéndote reír. Otros, sin embargo, notarás que no estoy aquí, que nada me incumbe y nadie tiene que ver conmigo. Con el tiempo verás que soy de extremos, que conmigo es blanco o negro, que el gris para mí no existe: o te quiero o te odio, o algo me gusta o no puedo ni verlo, o me da igual todo o todo me influye. También te darás cuenta de que me doy entera a todo, que las cosas, cuando decido hacerlas, las hago dando todo de mi, dejando en ellas sudor y lágrimas. Que cuando lloro, lloro hasta soltar la última lágrima, que cuando río, se me sale toda la fuerza en cada carcajada, que cuando me enfado, lo hago con toda mi energía, que cuando grito, me dejo la garganta y que cuando beso, lo hago como si fuera la última vez...
Decir que te quiero tan solo sería rozar la punta del iceberg...
martes, 28 de febrero de 2012
Puede que sea un poco rara. Un día me verás llorando por los suelos, y al siguiente dando saltos de alegría en lo más alto. Por las mañanas puedo ser la más odiosa que conozcas y por las tardes la más encantadora. Mis sonrisas te pueden embobar, pero tengo miradas que matan . Habrá días que estaré 24 h contigo, abrazándote, agobiándote, haciéndote reír. Otros, sin embargo, notarás que no estoy aquí, que nada me incumbe y nadie tiene que ver conmigo. Con el tiempo verás que soy de extremos, que conmigo es blanco o negro, que el gris para mí no existe: o te quiero o te odio, o algo me gusta o no puedo ni verlo, o me da igual todo o todo me influye. También te darás cuenta de que me doy entera a todo, que las cosas, cuando decido hacerlas, las hago dando todo de mi, dejando en ellas sudor y lágrimas. Que cuando lloro, lloro hasta soltar la última lágrima, que cuando río, se me sale toda la fuerza en cada carcajada, que cuando me enfado, lo hago con toda mi energía, que cuando grito, me dejo la garganta y que cuando beso, lo hago como si fuera la última vez...
jueves, 16 de febrero de 2012
A veces pienso...
A veces pienso para qué sirvieron todos los buenos momentos vividos con aquellos viejos amigos, para qué todas esas risas, abrazos, tonterías y estupideces que nos hacían sentirnos tan bien... ¿Para qué? Hoy por hoy creo que para absolutamente nada, ya que por un error, uno solo, que cometo, se va todo a la mierda, hablando en plata, todos aquellos momentos que pasamos quedarán sólo en buenos y a la vez tristes y melancólicos recuerdos... Aún se me siguen saltando las lágrimas recordándolos y pensando en que ya jamás volverán, que ya nada podrá ser como antes porque no van a perdonar aquel estúpido error que cometí. He pedido perdón ya muchas veces, me he arrepentido a más no poder y no he obtenido nada a cambio, lo que me produce un gran desánimo y sensación de fracaso. He perdonado miles de puñaladas y errores, pero cuando yo cometo uno, no me lo perdonan. Así que ya estoy segura de que se acabó, ya no voy a llorar más, intentaré no pensar más en esas personas y olvidar, cosa que en mí es demasiado difícil... Pero ¿qué hago? si solo me queda eso. La resignación.
jueves, 2 de febrero de 2012
Te quiero.
Te elegí estando segura de lo que sentía, y hoy te vuelvo a elegir, sin ninguna duda. Todo está bien, puedo decir que perfecto, ya que el uno y el otro nos complementamos. Te quiero así como eres y me aguantas así como soy. Celosa y caprichosa, sin olvidar mi carácter impulsivo y sincero. Estoy feliz, y todo gracias a ti. Aún sonrío cuando te veo y mis nervios se ponen a flor de piel. Así que, todo esta más que bien.
Remonta el vuelo.
Aunque no te dejen fúmate las letras, termina la canción, llega a la perfección, sécate las lágrimas, porque de poco están sirviendo, comprate unos tacones tan altos que puedas ver la ciudad desde arriba, rebaña hasta el ultimo sorbito del helado, no desperdicies el chocolate que se queda en el fondo de la taza de tu colacao, no le quites el gas a tu cocacola y deja de evitar mezclar el alcohol con el redbull para que te suba menos. Deja las cosas sin terminar, pero no dejes cabos sueltos, dale importancia a lo que menos se la das, porque se lo merece, y olvida lo que ya te olvidó a ti. Empieza a luchar ahora, por que la batalla ni siquiera ha comenzado, y carga fuerzas, porque es ahora, cuando hay que remontar el vuelo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
