Decir que te quiero tan solo sería rozar la punta del iceberg...

martes, 3 de mayo de 2011

No puedo mirar tus ojos sin sentirte, sin que me duelan las tripas, sin que se me acelere el pulso, sin que me tiemblen las piernas, sin que me tartamudee la voz... Pero es que tampoco quiero dejar de mirarlos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario